Libertad o vasallaje. Tu eliges.

Antes que nada bienvenidos a mi blog, este es mi primer posteo. Tengo pensado escribir de todo, esto será un popurrí. Ya habrá tiempo para presentaciones. Vayamos a los que nos compete. Alguna vez mi abuelo me enseñó el valor de la libertad. Miento, en realidad, prácticamente toda su vida me enseñó el valor de la libertad. Fue la palabra y el valor que más que más me inculcó. Recuerdo haber aprendido el hermoso himno uruguayo gracias a él: "Libertad libertad orientales, ese grito a la patria salvó". Él amaba el mencionado himno justamente por la preponderancia que le daba a la libertad. De ahí que brego siempre por la libertad, para todas las personas. Tal vez algún día sea un lindo tema para escribir, la libertad. Pero no es el momento ahora. ¿Qué es lo contrario a esa facultad que tanto pregono en la vida? La sumisión y la dependencia. Facundo Suárez Lastra, intendente de la Ciudad de Buenos Aires entre 1987 y 1989 publicó en su Facebook un muy pequeño textito del cual voy a destacar lo que a mí me parece más interesante.
El 17 de octubre y el nuevo estatuto del vasallaje. El 17 de octubre de 1945 puede ser visto y recordado de distintas maneras. El peronismo ha decidido recordarlo como el día de la lealtad. Ese día miles de trabajadores acudieron a la plaza de mayo a defender sus derechos pidiendo la liberación del entonces coronel Perón. La dinámica movilización popular, reclamo y respuesta que ha marcado el progreso de la humanidad en la historia es reemplazada por la visión conservadora y paternalista del líder que graciosamente otorga beneficios que deben ser agradecidos y la mejor forma de hacerlo es mediante la lealtad del pueblo al líder. Lo más conservador y anti popular de este concepto es que otorga el protagonismo principal en la conquista de los derechos a la voluntad del líder y no a la movilización popular, convirtiendo los derechos conquistados en gracias recibidas. Esta idea se relaciona íntimamente con la idea del miedo a la perdida de los derechos que está queriendo instalar Cristina Fernández de Kirchner y muchos de sus “leales” colaboradores. Acá no hay derechos consagrados, de hecho la llamada asignación universal por hijo, a la que tomo como único ejemplo por ser la más evidente, no ha sido sancionada por ley del Congreso a pesar de haber sido una iniciativa de la oposición, sino por un decreto, es decir una gracia de la Presidente de la Nación. Esto les permite decir, como sostenían los señores feudales a sus vasallos yo los protejo, ustedes me mantienen en el poder y con su trabajo me hacen rico. Por supuesto que ahora lo dicen de otra forma, ahora dicen que si no se los vota a ellos todo lo conseguido se perderá. [...] La lealtad entonces como categoría en política a mi entender, solo es virtuosa y digna cuando es a las convicciones, a los valores y principios, nunca cuando se refiere a las personas, al margen de sus acciones.
Leyendo "El Matadero", ese fabuloso cuento de Esteban Echeverría (Un escritor que era simpatizante de los Unitarios y que estaba totalmente en la vereda opuesta a la tiranía rosista. Justamente claro, él criticaba la falta de libertad del régimen. Es muy recomendable ese cuento, si no lo leyeron se los recomiendo.), muestra que el vasallaje ya viene de hace más de ciento cincuenta años. Que atraso que todavía haya gente que apoye a Rosas. Que conservador. La federación rosina, muestra el cuento, tenía a sus seguidores engañados festejando la figura del restaurador. Pero no nos vayamos de tema, el que quiera es libre de leer el cuento entero. Yo me resaltaré un pedacito. En un determinado momento un unitario, partido opositor al partido federal de Rosas, se encuentra por accidente atrapado entre varios federales. Un juez federal lo detiende y lo interpela y acontece lo siguiente.
-¿Por qué no traes divisa? -Porque no quiero. -No sabes que lo manda el Restaurador. -La librea es para vosotros, esclavos, no para los hombres libres. -A los libres se les hace llevar a la fuerza. -Sí, la fuerza y la violencia bestial. Ésas son vuestras armas; infames. El lobo, el tigre, la pantera también son fuertes como vosotros. Deberíais andar como ellas en cuatro patas. -¿No temes que el tigre te despedace? -Lo prefiero a que maniatado me arranquen como el cuervo, una a una las entrañas. -¿Por qué no llevas luto en el sombrero por la heroína? -Porque lo llevo en el corazón por la Patria, por la Patria que vosotros habéis asesinado, ¡infames! -No sabes que así lo dispuso el Restaurador. -Lo dispusisteis vosotros, esclavos, para lisonjear el orgullo de vuestro señor y tributarle vasallaje infame.
Ciertamente el gobierno obligaba a los habitantes del pueblo a usar la famosa divisa punzó. No había libertad. Era llevarla o sufrir las consecuencias. Exactamente cien años después de la derrota definitiva de Rosas, murió la segunda esposa de otro tirano, el segundo de la historia argentina: Juan Perón. Mi abuelo detestaba al peronismo. ¿Por qué se preguntarán ustedes? Por motivos que se relacionan. La falta de libertad, en otras palabras la falta de una democracia plena. Como yo no soy importante, ni creo que tampoco mi abuelo lo haya sido, ni soy digno de que me crean y como justamente pregono la libertad y les doy la libertad a mis lectores de que puedan no creerme a mí, que no soy nadie, les dejo el testimonio publicado en el libro 20.25 Quince mujeres hablan de Eva Perón
IDILIA: Lo del luto fue terrible. El luto fue obligatorio. La opresión que había sober el que no fuera peronista y no hablara bien de Evita, muy mala. En los hospitales en donde yo estaba, La Maternidad Nacional y el Clínicas, tuvimos que ponernos luto cuando murió Evita. Insoportable. Había que usar el guardapolvo que venía con el luto ya, si no me echaban, y como vivíamos con lo que se ganaba... ¿Se dan cuenta? Muy opresivo el ambiente que impusieron. En cuanto a su enfermedad, se decían muchas cosas y se desconocía. Se empeñaron en no decir qué tenía, se ocultaba. De modo que nadie sabía de eso tan raro que no se podía curar. ¡Qué era! No le descubrieron el cáncer a tiempo, que hubiera podido operarse, por lo menos vivir unos años más. [...] IDILIA PALACÍN nació el 7 de mayo de 1919 en Junín, provincia de Buenos Aires. Nutricionista, médica de la Universidad Nacional de Córdoba. Militante del PRT. Estuvo detenida desde diciembre de 1974 hasta 1975. Exiliada en Suecia, junto a su familia, desde fines de 1975 hasta 1984. Miembro de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas.
¿Qué testimonio, no? A que no muchos lo sabían. Curiosamente el cuento "El Matadero" muestra que los federales también obligaban a usar una cinta negra por la muerte de Encarnación Ezcurra, esposa de Rosas. Y sí. El peronismo obligaba a las personas a ir de luto cuando falleció Eva Duarte, Sinceramente creo no sólo a mi abuelo no le gustaba eso, a Esteban Echeverría tampoco le hubiese gustado... y eso que había muerto hace más de cien años. Un adelantado que le dicen... o tal vez unos atrasados los que siguen apoyando estos manejos.

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